En la mayor parte de sus centros de investigación y de producción, Limagrain despliega métodos eficaces para alcanzar la excelencia operacional, dentro de un espíritu de construcción común junto a los empleados. Del mismo modo trabaja para mejorar constantemente sus herramientas de producción y las relaciones con sus proveedores.
Gracias a la implantación de sistemas de gestión de calidad que respetan las principales exigencias europeas e internacionales, Limagrain garantiza una trazabilidad fiable, desde la cosecha, pasando por la transformación, hasta la comercialización.
Limagrain dispone de la capacidad única de conjugar recursos genéticos, necesidades agronómicas y medioambientales de los agricultores, las exigencias tecnológicas de la industria y las expectativas nutricionales y gustativas de los consumidores.
De este modo, los cereales aparecen como concentrados de innovación.
Limagrain Céréales Ingrédients (LCI) y Jacquet Brossard trabajan en estrecha colaboración con los seleccionadores de Limagrain. Los ingredientes y los productos cerealeros son analizados durante cada etapa de la cadena de transformación: trabajo sobre la estructura de materias primas, medida de las propiedades mecánicas de panes y pastas, descodificación de las funcionalidades aportadas por el almidón y las proteínas, etc.
Frutos de esta inteligencia colectiva: excelentes trigos de fuerza para panes de molde y panecillos de hamburguesa, trigos más «softs» para la industria galletera, trigos mejorantes que optimizan el porcentaje de proteínas de los cereales y aportan esponjosidad al pan, o incluso trigos cuidadosamente seleccionados que aumentan la densidad de minerales y vitaminas o reducen el aporte calórico de los productos acabados, sin perdida de sabor ni de aspecto.