Se trata de tener en cuenta la variabilidad de los terrenos, adaptando los cultivos y los tratamientos a cada zona de una parcela.
Para los agricultores, implica por tanto, definir zonas con un comportamiento homogéneo y caracterizarlas : profundidad del suelo, potencial de rendimiento, contenido en elementos minerales, presencia de malas hierbas, etc.
AgReliant en Estados Unidos, Limagrain Europe o Limagrain Coop en Auvernia (Francia) están especialmente implicados en estos temas.